Calendario

Enero 2012 Febrero 2012 Marzo 2012
Lu Ma Mi Ju Vi Do
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29

Acceso usuarios






¿Recuperar clave?
Salud Sexual PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Pilar Cuéllar Portero   

Para  vivir la  sexualidad de la  manera más sana posible, habría que  intentar prevenir algunos riesgos que tienen que ver con los comportamientos sexuales y con algunos tipos de bacterias  y virus: las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA.

La salud   no  es   únicamente a la ausencia  de   enfermedad; también tiene que ver con el   bienestar emocional, con el disfrute,  con las   relaciones interpersonales y con la comunicación  con  otras personas… si se piensa o se siente que se esta haciendo algo malo o  vergonzoso, la vivencia de la sexualidad será muy negativa.  El sentimiento de  culpa, la vergüenza, el miedo, los conflictos y el desconocimiento  pueden bloquear la respuesta sexual.

Normalmente, el cuidado del cuerpo y de la  salud  se deja en manos de las/os  médicas/os, pero la idea  es que  poder ser más autónomas/os  en el cuidado del mismo.

A continuación, unos breves  consejos para potenciar la salud  genital, y que tienen mucho que ver con la higiene y con el  cuidado del cuerpo y de la salud:

- Es aconsejable que las mujeres    visiten   al ginecólogo/a  al menos una vez al año, para realizarse   una revisión rutinaria y comprobar que todo va bien.

-    Lavado de  los genitales: Es aconsejable que las mujeres no  se  laven    el interior de la   vagina,  pues se puede alterar la flora vaginal. Sin embargo,  la vulva habría que   lavarla muy bien,   separando  los labios  exteriores y tirando hacia atrás de la capucha del clítoris.
Es aconsejable que los  hombres  se retiren  el prepucio, pues entre éste y el pene se quedan restos de semen, de orina y de sudor.  Si no se lava correctamente puede dar lugar a lo que se llama  esmegma  (huele mal  y pude provocar infecciones).

-    Es conveniente que  las chicas al orinar,  se   limpien bien  toda la vulva,  siempre de delante hacia atrás, para no llevar los restos del ano hacia la entrada de la vagina.

-    Utilizar ropa interior de algodón. El uso de ropa interior de licra puede provocar que los  genitales no transpiren lo suficiente, al igual que el resto del cuerpo.   El contacto continuo con la licra  dificulta  la transpiración genital  y  hace que se produzca  excesiva humedad, lo que puede propiciar  la  aparición de algunas infecciones. Igualmente ocurre con el uso continuado de salva-slip, e incluso con los pantalones excesivamente estrechos o ceñidos.

-    Tener las manos limpias. Siempre que  exista contacto manual con los genitales.

-    Usar  siempre un preservativo al practicar sexo anal, sobre todo si después se practica penetración vaginal o sexo oral.

-    Cambiar el bañador mojado para que no pase mucho tiempo en contacto con los genitales y no favorezca la aparición de cualquier tipo de infección a causa de la humedad.

Conociendo cómo  potenciar la salud genital, se  favorecen  actitudes de responsabilidad ante las relaciones sexuales, con las que poder  disfrutar sin renunciar al placer.
  

¿Qué son las Enfermedades de Transmisión Sexual  (ETS)?:

Las ETS  o enfermedades venéreas, son aquellas enfermedades  que se pueden transmitir a través del contacto genital.

Pueden ser causadas por microorganismos (virus, hongos o bacterias)  o por parásitos (ladillas, sarna). Provocan alteraciones en la salud, y actualmente todas tienen tratamiento y se curan con más o menos facilidad  si el tratamiento es adecuado.  

Este tipo enfermedades  siempre se han relacionado con algo sucio, con un castigo  por mantener relaciones sexuales, o por ser una persona  promiscua.

Han estado rodeadas de mucho tabúes y ello ha hecho que muchas personas no hayan tenido tratamiento a tiempo: se han ocultado por miedo, por ignorancia o por vergüenza.

¿Cómo se transmiten? :

A través de contactos genitales:

-    Genital con genital ( pene- vagina; vulva- vulva; pene-pene).
-    boca- genital (boca –vulva; boca- pene).
-    ano- genital (pene- ano).

También se pueden transmitir de la mujer embarazada al feto, o en el momento del parto (siempre que la madre tenga alguna ETS).

Todas las ETS  tienen lo que se denomina un periodo de incubación y es el tiempo que transcurre desde  la práctica de riesgo  hasta la aparición de los primeros síntomas. Esto quiere decir  que  aunque no se sientan síntomas o   molestia alguna,  se puede  transmitir la enfermedad a otra persona, sin saberlo.

La  mayoría tienen tratamiento pero lo más importante es la prevención.

¿Cómo se pueden prevenir? :

 La prevención está  estrechamente relacionada con lo que se hace, es decir, con las prácticas sexuales.

Sólo hay dos  formas eficaces de prevención:

-    No tener contacto genital de ningún tipo.
-    Si se tienen contactos genitales, utilizar el preservativo u otro tipo de barreras (sabanitas de látex).

En los casos en que se tengan relaciones sexuales con una persona que tenga alguna ETS hay  que evitar tener contactos genitales con ella, hasta que  esté curada.

Hay que tener en cuenta que cada vez que se mantengan   relaciones genitales con un/a compañero/a   nuevo/a, hay que utilizar siempre el preservativo (masculino o femenino).    

Una medida preventiva muy importante es  la comunicación: hay que negociar qué tipos de relaciones  se quieren tener, qué tipos de medidas preventivas hay que adoptar, hay que hablar de  lo que  gusta y de lo que no  gusta, de lo que se  desea y  de lo que no  se desea…

Si hay algún tipo de sospecha,  hay que acudir lo antes posible al médico/a  y  comunicárselo a la pareja o a la persona con la que se  haya mantenido relaciones sexuales, pues ambos tienen que seguir el tratamiento.  

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes? :

Hay una serie de signos que  pueden hacer sospechar  que la existencia de  alguna ETS, algunos de ellos son:

        Hombres:

-    Úlceras en el glande y en el prepucio.

-    Verrugas en el glande, prepucio y ano.

-    Cambios en la cantidad, olor y color del semen u otras secreciones.

-    Ganglios en la ingle.

-    Dolor en los genitales.

-    Picor en el pene.

       Mujeres:


-    Úlceras en la vulva, en el ano, en la vagina o en el cuello del útero.

-    Verrugas en la vulva, ano, vagina o cuello del útero.

-    Alteraciones en el flujo: cambios en la cantidad y en el olor.

-    Ganglios en la ingle.

-    Dolor en los genitales.

-    Picor en la vulva y en la vagina.

Dependiendo del tipo de prácticas sexuales y del tipo de ETS, se pueden presentar síntomas  en otras partes del cuerpo como en el recto, la boca, la garganta o el ano.

¿Cuáles son las más frecuentes? :

*Ladillas:

Es un  parásito  que vive en zonas con vello, pero sobre todo en el vello púbico. Se transmite por contacto directo, y a veces a través de la ropa. Produce picores intensos  en el pubis, y en ocasiones hay pequeñas gotitas de sangre en la ropa interior.

Normalmente, las ladillas se ven a simple vista. El tratamiento es muy sencillo (igual que el de  los piojos), basado en lociones, champús o polvos.     

* Sarna:

Es provocada por otro parásito, y se transmite igual que las ladillas. Produce muchos picores,  sobre todo por las noches, en  todo el cuerpo y  pueden producir lesiones en la piel. El tratamiento se basa  en lociones específicas.

* Vaginosis:

No es una ETS  propiamente dicha, sino más bien una alteración  de la flora vaginal producida por microorganismos que habitan en la misma. El flujo vaginal se vuelve más abundante y cambia el color y el olor. Es una infección muy frecuente y tiene un sencillo tratamiento  con antibióticos.

* Candidiasis:

Se llama también micosis  o Cándida  y   está causada por un tipo de hongo. Tampoco se considera una ETS, pero  sí se puede    transmitir por vía  sexual a  otras personas, en caso de tenerla.

Los factores que pueden contribuir a que aparezcan pueden ser entre otros:

-    Tratamientos antibióticos prolongados.

-    Uso de jabones o desodorantes íntimos en los genitales.

-    Uso de pantalones ajustados.

-    Uso de ropa interior de licra o sintética.

-    Uso continuado de salva- slips.

-    Abuso de duchas vaginales.

-    Cambios hormonales: embarazos, uso de anticonceptivos orales…


 En la mujer se altera la flora vaginal, produciéndose un intenso picor en la vulva  y en la entrada de la vagina, escozor al orinar;  el flujo se vuelve blanco y espeso.

En el  hombre, aunque menos frecuente, aparecen picores en el glande y en el prepucio, e incluso pueden aparecer pequeños granitos.

Si se tratan correctamente no tienen ningún tipo de complicaciones. El tratamiento es a base de cremas y óvulos.  Se tienen que medicar  los dos miembros de la pareja.

Hay veces que los síntomas vuelven a  aparecer aún después de seguir el tratamiento, pero puede ser debido a que no se elimina la causa, o bien por factores psicológicos (problemas en la pareja, ansiedad…).

Aunque sea un tipo de infección muy molesta, dolorosa y aparatosa,  es más frecuente de lo que se piensa.

* Tricomonas:

Es producida por un parásito. En la mujer los síntomas son más fuertes, provocando una infección vaginal con secreciones verdosas o amarillentas, mal olor, picor al orinar. Este síntoma se acentúa  durante la menstruación. Produce también dolor durante las relaciones sexuales con penetración.

En el hombre casi no existen los  síntomas, simplemente un poco de picor y alguna que otra molestia al orinar. Es imprescindible que ambos miembros de la  pareja sigan el tratamiento.

 

* Condilomas:

  La provoca un virus  llamado  “papovavirus “. En  los genitales externos del hombre y de la mujer aparecen unas verrugas, y en ésta, a veces pueden aparecer en la vagina  y cuello del útero.  No son dolorosas  aunque a veces se puede sentir algún picor.
El periodo de incubación va desde los 2 meses hasta los 8 meses.
No es una ETS grave, aunque si muy contagiosa, y  si no se trata correctamente las mujeres que han tenido este virus, tienen  más probabilidades de desarrollar en el futuro un cáncer de cuello de útero. Por ello son  muy importantes las revisiones  periódicas y un adecuado seguimiento.

* Herpes genital:

Es causado también por un virus. Se transmite  por contacto genital en las relaciones sexuales o por otro  tipo de  contacto: las manos, W.C.
Son muy parecidos a los herpes de los labios (calenturas) que aparecen con una bajada de defensas. Son muy dolorosas y producen fiebre y un intenso malestar general.
En los genitales aparecen unas vesículas  que al romperse sueltan un líquido que forma una especie de costra. Desaparecen y no dejan cicatriz.

Hay veces que los síntomas  vuelven a  aparecer  porque el virus se queda en el organismo en estado latente y  aparece  aprovechando una bajada de las defensas del mismo.

Mientras los síntomas existan, el riesgo de transmisión es muy alto.

* Gonorrea:

Es provocada por una bacteria que se llama “gonococo “y que vive en las zonas húmedas de la  uretra y del  cuello del útero.

Sólo se transmite por contacto genital en las relaciones sexuales.

Los síntomas  en las mujeres son: aumento del flujo vaginal (a veces amarillento), dolor en el abdomen, molestias al orinar.
Y en los hombres: secreción amarillenta por el pene, escozor al orinar (la orina cambia de color y puede salir incluso pus). En ambos pueden darse episodios de fiebre.

Si no se detecta rápidamente, la bacteria puede extenderse a otras zonas del aparato reproductor, provocando incluso esterilidad en ambos sexos.

Se cura fácilmente con antibióticos, si se detecta a tiempo.

* Clamidiasis:

Esta ETS es  provocada por  una bacteria. Los síntomas son más evidentes en los hombres que en las mujeres, y son muy parecidos a los de la gonorrea.

En las mujeres: aumento del flujo, dolor al orinar o durante el coito, dolor en el vientre.

En los hombres: molestias al orinar,  secreción viscosa  por el pene, gotitas amarillentas.

La bacteria también se puede extender por otras partes del organismo,  pudiendo producir esterilidad en ambos sexos, por lo que hay que tratarla a tiempo con antibióticos (los dos miembros de la pareja).

* Sífilis:
    
También se llama  “lúes “, y está provocada por una bacteria. Es una enfermedad que a lo largo de la historia ha provocado muchas muertes. Actualmente ya no es  mortal, pero sí  muy peligrosa.

Afecta a todo el organismo, y evoluciona en tres fases que suelen ser iguales para hombres y  mujeres:

- 1ª fase: a las tres semanas de la práctica de riesgo, aparece un chancro  (úlcera) en los genitales o en otras partes del cuerpo que hayan estado en contacto con los genitales  de la persona. La úlcera desaparece y  en las mujeres no se advierte si hay chancros  en el cuello del útero.

- 2ª fase: meses más tarde aparecen manchas por toda la piel. Se cae el cabello. El hígado y las  articulaciones pueden verse afectado.

- 3ª fase: incluso años después, el organismo entero está afectado.
Se diagnostica mediante un análisis de sangre, y si se detecta en la 1ª fase y se hace bien el tratamiento, la sífilis  se cura sin dejar secuelas de ningún tipo.


* Hepatitis B:

Ocasionada por un virus. Se transmite por contacto genital,  por contacto con sangre  (intercambio de jeringuillas, por ejemplo) y de la madre al feto.

Los síntomas que produce son: cansancio, piel amarilla, orina oscura… el hígado  puede llegar a estar  afectado.

Se puede ser portador/a   y no tener la enfermedad desarrollada ni presentar  ningún síntoma, pero sí transmitir la enfermedad a otras personas. No existe  tratamiento  (únicamente el reposo), pero sí una vacuna, y evidentemente la prevención.

 
< Anterior   Siguiente >