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A las relaciones con penetración se les llama “relaciones sexuales completas “. Ello denota que si no hay penetración “ falta algo “, pues se tiende a centrar la sexualidad en los genitales, sin tener en cuenta que existen otras formas de expresar la sexualidad , ninguna mejor ni peor que otra, todas igual de válidas: en ellas se puede expresar amor, afectos, placer y ternura. Caricias, besos, abrazos, miradas.... pueden llegar a ser experiencias muy gratificantes, y que pueden o no terminar en una relación coital.
Lo que sí está claro es que hombres y mujeres, necesitamos amar y ser amadas/os, comunicarnos afectivamente, expresarnos sexualmente; aunque la forma en que nos expresemos sea distinta, pues partimos de valores, educación y, por tanto, roles distintos.
Las caricias:
Las caricias, el contacto físico, los besos, los abrazos…. son expresiones sexuales a través del tacto y de la piel, maneras de expresar afectos y sentimientos. Desde el nacimiento el la bebé recibe caricias (tanto físicas como psicológicas), que son esenciales para el desarrollo y crecimiento de cualquier persona.
La formas en que se expresan las caricias , puede ir desde cogerse las manos, abrazarse, besarse, tocar el pelo, la cara, los labios, el cuello, el pecho, los genitales… hasta tocarse todo el cuerpo por encima de la ropa o por debajo, en contacto con la piel. Son caricias excitantes y tiernas, a las que el cuerpo puede reaccionar de una manera muy especial.
Hay distintas formas de tocar y de acariciar, y todas ellas pueden ser muy placenteras, pero hay que tener en cuenta a la otra persona, pues puede no apetecerle una determinada caricia en un lugar determinado y en un momento determinado. El respeto mutuo es un pilar básico en las relaciones sexuales.
En definitiva, las caricias son una forma de relación afectiva, utilizando toda la piel, abriendo los sentidos y enriqueciendo la capacidad de sentir placer.
Y además no tienen ningún riesgo de transmisión de ETS, VIH/SIDA, ni embarazos no deseados.
La masturbación:
Se puede disfrutar con todo el cuerpo y con los genitales y sentir placer al tocarlos, al igual que cuando se comparte ese placer con otra persona; es lo que se llama autoestimulación, autoerotismo o masturbación y es una actividad que puede estar presente a lo largo de toda la vida de las personas y de la de algunos animales. No hace falta que alcanzar un orgasmo , simplemente es el autoplacer que se puede llegar a sentir al acariciar, frotar, tocar, estimular los genitales o cualquier otra parte del cuerpo que pueda ser sensible y/o excitante al placer sexual.
Desde pequeños/as nos tocamos los genitales porque proporcionan placer y exploramos el cuerpo pero, al llegar a la pubertad, al tocarnos sentimos sensaciones puramente sexuales. En estas edades, la masturbación se convierte en una de las formas más frecuentes y directas de expresión sexual. Hay jóvenes que manifiestan sentimientos de culpa, debido a las creencias erróneas y negativas existentes y a la gran carga moral que esta conducta sexual ha conllevado y sigue conllevando. La masturbación ha estado muy condicionada por la religión, la moral y la cultura, porque es una actividad sexual que no va encaminada a la reproducción y, por tanto, está considerada como algo malo, sucio, pecaminoso. Desde siempre esta actividad sexual ha estado cargada de mitos y de tabúes. Algunos ejemplos de los mitos existentes serían: - Es una forma infantil de expresar la sexualidad y sólo se masturban los/as adolescentes.
- Es un sustituto de las relaciones sexuales con penetración, es decir cuando no se tiene pareja o cuando no se puede.
- Es algo compulsivo y una vez que se empieza ya no se puede parar.
- Es perjudicial física, emocional y mentalmente. Afecta gravemente a la salud.
- Los orgasmos que se experimentan al masturbarse son inferiores a los del coito.
- La masturbación no se puede compartir.
- Es una manera muy egoísta de sentir placer.
- Las mujeres no sienten deseos o no necesitan autoestimularse.
- Si abusa de la masturbación, el semen se termina y se debilita, perdiendo energías y fuerzas.
Evidentemente, todo esto no es cierto. Lo que sí es cierto es que la masturbación en la adolescencia es muy frecuente y supone no sólo satisfacer deseos o aliviar tensiones sexuales, sino que permite conocer el propio cuerpo y, favorecer, por tanto, la autoestima. Los granos y las espinillas salen por el cambio hormonal de la pubertad.
La autoestimulación sexual, suele ser el primer descubrimiento del placer sexual genital que hacen chicos y chicas jóvenes.
Generalmente el chico lo descubre más fácilmente, pues la disposición externa de sus órganos genitales hace que sean más accesibles. La chica en cambio, si nadie la ha informado de la existencia de su clítoris y de la disposición del mismo, descubrirá el placer por casualidad.
Pero todo ello tiene más que ver con cuestiones de género, con la diferente educación recibida en chicas y en chicos. Hasta hace no mucho tiempo, en nuestra sociedad, a las mujeres no se les ha permitido tener derecho a la sexualidad y al placer, por lo tanto no se podían masturbar ni podían ser autónomas a la hora de sentir placer sexual.
En los hombres no estaba tan mal visto, incluso era muy normal que un hombre sin pareja se masturbara.
Afortunadamente ello está cambiando pues las mujeres ya tienen reconocida socialmente la sexualidad (pero no en todas partes del mundo ni a todas las mujeres).
¿Cómo se masturban las mujeres? : La mayoría de las mujeres descubren su genitalidad por casualidad o bien no recuerdan sus primeras experiencias infantiles, que suelen darse en forma de juegos divertidos.
Casi todas estas experiencias sexuales infantiles están relacionadas de una u otra forma con el descubrimiento de la sexualidad y de la genitalidad (“jugar a los médicos”, p.e.). Pero la niña no relaciona esos juegos con su sexualidad hasta que descubre la masturbación consciente en la adolescencia o en la vida adulta.
Normalmente se piensa que se masturban menos chicas que chicos. Esto no es del todo cierto. La diferencia está en que las chicas no lo suelen decir ni manifestar públicamente: si un chico le dice a sus amigos que se masturba , es muy “ machote “ o muy “ potente “; y si una chica le dice a sus amigas lo mismo, es una “ guarra “. Además, hay muchas mujeres que no son conscientes de que se masturban: al cruzar las piernas y apretar los muslos unos contra otros, con el agua de la ducha, por ejemplo, serían situaciones en las que se hace presión sobre los genitales y llegar a sentir “gustillo “. De una forma u otra, las chicas que se inician en la masturbación consciente lo hacen la mayoría de las veces mucho más tarde que los chicos. Suelen tocarse con los dedos los labios mayores, el vello púbico o el clítoris, e incluso los pechos, de diferentes maneras y ejerciendo distinta presión, así mismo hay mujeres que se frotan la vulva con algún objeto: almohada, cojín… o con sus propias manos o muslos.
Esto está en contra de lo que se piensa en relación a que las mujeres sienten placer al introducirse objetos o los mismos dedos en la vagina. Ya sabemos que el clítoris es el órgano de máximo placer, y que la vagina tiene menos terminaciones nerviosas. La masturbación femenina suele estar asociada al placer y a la culpa, mucho más que la masculina, ya que los mensajes que se reciben sobre ésta son muy negativos ( no tiene fines reproductivos y a la mujer la hace autónoma con relación a su propio placer, sin tener que depender del hombre). Sin embargo, y en contra de lo que siempre se ha pensado, la masturbación tiende a desarrollar la autonomía sexual y el autoconocimiento del cuerpo.
Aún así, no hay nada "correcto" o “incorrecto “, pues cada cual tiene su manera de gozar y de vivir su sexualidad, y hay que respetar esas maneras. Hay mujeres que jamás se han masturbado, y ni siquiera sienten esa necesidad.
¿Cómo se masturban los hombres? : La sexualidad del hombre es mucho más genital, debido fundamentalmente a la concepción fálica existente en nuestra sociedad, a la cultura y a la educación recibida, que hace que centren su atención en esa parte de su cuerpo, pensando que es la más importante del mismo. Ya desde la infancia, el niño (al igual que la niña) descubre sus genitales, como el resto de su cuerpo, con la exploración de sus manos y en la medida que descubre sensaciones placenteras tiende a repetirlas; esto se encuentra facilitado porque continuamente está en contacto con su pene, tocándolo y viéndolo cada vez que necesita orinar. Este descubrimiento genital es en ellos, por lo tanto, más directo y hace que aprendan a masturbarse antes que las chicas, al llegar a la pubertad.
También el pene y los testículos simbolizan algo muy positivo (“cojonudo “), mientras que la vulva algo negativo (“coñazo “).
Frecuentemente la masturbación es aprendida por el niño o adolescente de manera solitaria, o bien a través de algún compañero de juego, o en grupo, e incluso a veces, por algún adulto. La mayoría de los chicos se masturban moviendo el pene de arriba abajo, hasta que llegan a eyacular, pero hay también muchas otras formas de masturbarse: moviendo el glande, con el prepucio hacia arriba y hacia abajo, estimulando el escroto…
Generalmente a los más jóvenes les preocupa el número y el límite de veces que se pueden llegar a masturbar, pues se piensa que si son muchas veces, el semen se debilita y las energías físicas también; si un chico eyacula varias veces seguidas su semen cada vez tendrá menos espermatozoides pero, no se quedará sin energías ni sin semen.
La frecuencia es algo que tiene que ver con las necesidades de cada cual, y a veces, en épocas de exámenes y de más trabajo, los chicos se suelen masturbar más, como una forma de liberar la tensión y la ansiedad.
La masturbación, además de ser una práctica de sexo seguro, es una parte muy importante de la sexualidad de cada individuo.
Se puede realizar en solitario o en pareja. Aumenta la autoestima y es un buen medio para que los/as jóvenes aprendan cómo es y cómo funciona su cuerpo. Así mismo se potencia la capacidad de fantasear, ya que se suele recurrir a imágenes sexuales para conseguir un alto grado de excitación.
En definitiva, masturbarse es algo muy habitual, que no conlleva males físicos ni psíquicos. Hace mucho daño asustar a los chicos y chicas muy jóvenes, y crearles traumas y sentimientos de culpabilidad que les pueden traer problemas en el futuro. Hay que transmitir a los/as niños/as y a los/as jóvenes que masturbarse puede ser muy saludable y placentero, pero que es algo íntimo que tenemos que practicar en privado, al igual que otras conductas sexuales.
Relaciones con penetración:
Son las llamadas relaciones genitales o coitales, en las que el pene del chico entra en la vagina de la chica o en el ano, de otro chico o chica. Son las relaciones más practicadas desde hace siglos y más valoradas por muchas culturas.
La sexualidad sirve, entre otras cosas, para sentir placer, y éste se puede sentir de maneras muy distintas. Una, es el coito, pero no la única ni la mejor. La gran mayoría de los misterios y tabúes se refieren a este tipo de relaciones, que hace que se considere la sexualidad como peligrosa y sucia. Pero si sabemos que la vagina tiene pocas terminaciones nerviosas, que el órgano realmente sensible de la mujer está en el clítoris …¿por qué tanto empeño en las relaciones con penetración dentro de una pareja heterosexual? La mayoría de las/os jóvenes tienen sus primeras relaciones con penetración sin estar preparadas/os, ni informadas/os acerca de los riesgos y frustraciones que las mismas pueden acarrear, y muchas veces sin que la otra persona quiera realmente mantenerlas. Normalmente, la primera vez que un chico /a mantiene relaciones sexuales con penetración, no suele ser tan positivo como se había imaginado o le habían contado sus colegas, ni tampoco como aparecía en la última película “porno “ de la TV. Tampoco sabe exactamente qué es lo que tiene que hacer, seguramente esté nervioso /a por cumplir, por pensar que puede haber riesgo de embarazo, o de transmisión de alguna ETS, por no tener claro lo que está haciendo, por temor al dolor, a que la abandonen…, y un sinfín de pensamientos negativos que pueden venir a la cabeza por no saber, pues en esto, como cualquier otra cosa, se aprende. Todo ello hace que los músculos de la vagina se contraigan y que la penetración pueda llegar a ser dolorosa.
A ello se le une que con las prisas la vagina no esté suficientemente lubricada, por falta de excitación. Todo apunta a que esa primera experiencia sea dolorosa y que incluso se sangre. No hay que tener prisas, porque si no, nos olvidamos de disfrutar.
Los miedos, las angustias, las prisas, la desinformación, hacen que la penetración resulte dolorosa y que el chico eyacule antes de lo que a él le gustaría o bien, que no consiga mantener una erección. También suceden estas cosas por el lugar en el que se tienen estas relaciones, que muchas veces no es el más adecuado para estar relajadas/os o totalmente tranquilas/os.
Lo más importante es que los dos miembros de la pareja quieran mantener este tipo de relaciones sexuales, que estén totalmente seguros/as, y que sepan que es una opción más de las relaciones. Y por supuesto ser responsables a la hora de utilizar medidas de protección. Las fantasías sexuales.
¿ Qué son las fantasías sexuales? :
Son pensamientos e imágenes sobre temas sexuales que llevan a sentir sensaciones corporales placenteras; no hay límites y todo esta permitido: se puede ser o hacer todo aquello que en nuestras vidas reales y sexuales no nos permitimos.
Por medio de las mismas, hombres y mujeres se pueden expresar sexualmente: para sentir deseos sexuales, para excitarse, para divertirse, para compartirlas... Pueden llegar a ser una fuente de crecimiento personal, de autoconocimiento, de placer, de juego, de creatividad... A partir de ellas se pueden entender muchas de las actitudes relacionadas con la sexualidad, de los propios valores y de los roles.
¿Por qué se consideran las fantasías sexuales un tema tabú? :
• Como con cualquier otro tema relacionado con la sexualidad, con los cuerpos y con las mentes, se han formado muchos mitos y muchos tabúes: se piensa que las fantasías pueden ser el resultado de algo reprimido; por ello se le ponen connotaciones negativas y se intenta no hablar de las mismas.
• Porque siempre se han asociado con la inmadurez, con la infidelidad, con la inmoralidad, con el pecado, con lo prohibido...
• Porque en las fantasías todo está permitido, no hay censura, sólo lo que cada uno/a quiera poner.
• Algunas culturas y religiones consideran que el pensamiento y el acto es lo mismo, así que si se piensa en cosas raras o inmorales se comete un grave pecado, como si se llevara a la realidad esos pensamientos.
• Porque se consideran como algo muy intimo, que pueden desvelar aspectos muy secretos de la personalidad y que no hay que contar. Mejor no compartirlas, pues los pensamientos pueden ser vergonzosos, o quizás creer que hay que llevarlas a la práctica.
• Porque se sale del modelo de expresión sexual que nos han vendido: relaciones heterosexuales, genitales y coitales.
¿Qué funciones tienen? :
De alguna u otra manera, todas las personas podemos tener fantasías sexuales, como imágenes fugaces pasajeras, o historias con principio y fin.
Las fantasías tienen una función muy importante, y pueden servir para:
- Expresar deseos sexuales y sentimientos. - Como medio de evasión de la vida real, de la monotonía, de lo que no gusta.
- Aumentar o iniciar la excitación sexual, tanto en relaciones sexuales en pareja como con uno/a mismo/a.
- Sentir excitación sexual.
- Descargar o liberar tensiones.
- Ensayar conductas sexuales que nunca se han llevado a la práctica: anticipar situaciones, dificultades, miedos... En definitiva, forman parte de la sexualidad, y sirven para lo que cada cual quiera que sirvan, pues se puede transformar el mundo fantaseado en lo que se quiera.
¿Qué tipos de miedos pueden existir? :
A veces podemos asustarnos o confundirnos con las propias fantasías, porque pueden surgir una serie de miedos:
- A ser infieles si se piensa o se fantasea con otra persona que no sea la propia pareja. Los pensamientos no son actos, la imaginación tampoco.
- A perder el control por medio de la imaginación y fantasear cosas surrealistas y que pueden estar en contradicción con el propio sistema de valores (violaciones, homosexualidad, vejaciones...).
- A querer llevar a la practica, a la realidad todo lo fantaseado. Por el simple hecho de utilizar una determinada fantasía, no significa necesariamente que se quiera llevar a la práctica. Cuando la fantasía se intenta llevar a la realidad, deja de ser fantasía para pasar a ser acto, y la mayoría de las veces pierde su poder erótico.
Si se piensa que no hay por qué llevar las fantasías a la práctica ni hacerlas realidad, podremos disfrutar mucho con ellas.
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