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La Masturbación Femenina PDF Imprimir E-Mail
Artículos - Monografías
  AUTORA: Maria Luisa Corujo Simal. Alumna Master en Sexología Clínica y de la Salud. Promoción II ( 2002-2005).

INTRODUCCIÓN
 
Nadie cuestiona si un hombre se ha masturbado alguna vez. No ocurre igual con las mujeres. Muchas asumen el silencio o la negativa por un sentimiento de culpa o vergüenza. El porcentaje de mujeres que admiten esta práctica es proporcionalmente menor que el de los hombres. ¿La realizan menos, o les cuesta más verbalizar que disfrutan de tal opción sexual?

“Nadie pregunta si un hombre se ha masturbado alguna vez en la vida. Se da por hecho. No ocurre igual con las mujeres. Ellas guardan silencio. Es un tabú. Las mujeres piensan que este
asunto debe permanecer en secreto y si alguien les pregunta prefieren negarlo.
Desde niñas, entre las amigas, no hay secretos. Se habla de amores, de odios, de encuentros y desencuentros e intimidades de familia… cuando han tenido sus primeras relaciones sexuales comentan cada encuentro con lujo de detalles. Pero lo que no dicen, en general, es que practican el autoerotismo o tienen necesidades de hacerlo”.
Este comentario, extraído de la página Gineweb relata una realidad que parece común en muchos países y que se sigue dando hoy en día.

 ¿A qué se debe nuestro silencio? ¿Por qué tanta condena? ¿Qué ha motivado tal rechazo? Tales respuestas se hallan en la historia del autoerotismo o masturbación, por siglos fue confinado al mundo de lo prohibido y  se le atribuyeron un sin fin de enfermedades y padecimientos.

Tiempo le costo a la sexología abrirse espacio en esta maraña de injurias y calumnias. Sólo a principios del siglo pasado, comenzó a hacerse la luz sobre esta práctica. Después de esto, no todo se resuelve ahora diciendo lo contrario.       Asimilar las ventajas el autoerotismo que enuncian hoy los psicólogos y sexólogos, sobre todo, en la población femenina, es una labor de educación sexual y convencimiento que lleva su tiempo.

En cuanto a las ventajas, la autosatisfacción es para muchas adolescentes la primera actividad sexual. Por medio de ella, se descubren los sentimientos eróticos y, al acariciarse en soledad se aprende la forma que más nos acomoda para lograr la excitación y el orgasmo. Conocer el propio cuerpo, sus reacciones, y vivencias eróticas es una gran ventaja para el encuentro sexual
con la pareja.

Hoy en día es bien conocido -incluso por la OMS- que la masturbación no causa daño físico o psicológico alguno. Más bien es algo saludable y bueno. Sin embargo todavía circulan ciertos mitos en las mujeres, tales como que produce granos en la cara, disminuye el deseo sexual o hace crecer el clítoris.

Otra falsa creencia es que, en exceso, resulta dañino. Habría  que definir qué es exactamente excesivo porque debe reconocerse que lo que es “ normal” para una mujer puede ser “ demasiado” para otra.

De todas formas tales beneficios y ventajas  no deben tomarse como recomendaciones obligadas. Las mujeres diferimos en cuanto apetencias sexuales; practicar  la masturbación respondiendo a esas necesidades, se considera tan correcto como no  practicarlo.

En el sexo, como en tantas cosas de la vida, no se debe hacer nada que no se desee.
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ETIOLOGÍA

La masturbación se define como “la estimulación de los órganos genitales o las zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual”.
El origen etimológico del verbo “ masturbar”  y de la acción a la que hace referencia es incierto y aún sigue siendo un enigma.
El escaso rastro existente nos lleva a la Roma Imperial.
Se cree que masturbar proviene del vocablo latino manus stuprare, que significa manchar, tener relaciones culpables, fornicar con la mano. Si tenemos presente que el término stupro conlleva una acción vergonzosa o infamante, queda a la vista la censura que la palabra masturbación lleva implícita.

Aún hoy en día es muy común referirse a la masturbación utilizando otra palabra que quizás suena más suave onanismo, sin embargo utilizar esta palabra como sinónimo de masturbación es un error importante.

Las dos locuciones se refieren a actividades sexuales completamente distintas.

Onanismo es un término que se ha adoptado de la Biblia. Procede de un personaje llamado Onán hijo de Juda y nieto de Jacob. El Altísimo le castigó con la muerte por haber infringido una costumbre hebrea que posteriormente se reguló bajo la denominación “ Ley de levirato”. Pero el acto que realizaba Onán no era la masturbación, sino el coito interrumpido o “ marcha atrás” como método deliberadamente anticonceptivo.( Gen. 38:9).

Probablemente la creencia de que Onán practicó la masturbación y que recibió un castigo divino haya sido el núcleo en torno al cual se desarrolló todo el cuerpo de doctrina posterior sobre la noción de pecado relacionado con el autoerotismo.

LA  MASTURBACIÓN A  LO  LARGO DE  LA  HISTORIA

En la Biblia no aparece una prohibición expresa de esta práctica, pero sí en forma elíptica y alegórica como en el caso de la transgresión de Onán (descrito anteriormente).
Sin embargo en sociedades desarrolladas como la egipcia y la grecorromana existía un alto grado de libertad sexual.
Hay referencias a cultos fálicos y a masturbaciones en grupo en las fiestas (Saturnales romanas)
La masturbación fue vista durante mucho tiempo como una práctica sexual pecaminosa y perjudicial.
En los comienzos del siglo XVIII, un monje ingles edita un panfleto con terrorificas advertencias contra la masturbación.
En 1710 aparece “ Onania” la primera  obra publicada por un médico ingles llamado Becker, en contra de la masturbación, la idea de que es algo pecaminoso, contra natura comienza a transmitirse de generación en generación.
Más tarde un médico llamado Tissot llega a afirmar que la masturbación era la más mortífera y siniestra de las prácticas sexuales.
Como producto del contubernio religión-medicina comienza a desplegarse un amplio catálogo de enfermedades. Tissot no sólo le atribuyó a la masturbación ( en su libro Onanismo) ser la causa de agotamiento, nerviosismo y locura, sino que llegó a sostener que al daño físico y psíquico sobrevenía un daño moral con el castigo divino consiguiente

Para ese médico y sus seguidores  la masturbación producía:

•    Melancolía
•    Crisis histéricas
•    Ceguera
•    Impotencia
•    Esterilidad
•    Oligofrenias y demencias
•    Cardiopatías (corazón del masturbador)
•    Adelgazamiento
•    Calvicie
•    Tuberculosis

A lo numerado anteriormente cabría añadir las afirmaciones de la mitología popular de que la práctica masturbatoria hace aparecer pecas en la cara, pelos en la palma de la mano, acné, descalcificación ósea, crecimiento de verrugas, lleva a que se sequen los testículos o se caiga el clítoris.

Todo esto hizo mella sobre todo en la infancia y la adolescencia; hasta tal punto que  se recomendaba a los padres que propiciaran que sus hijas practicaran deporte y se alimentaran sanamente con el fin de evitar tentaciones autoeróticas.
Otra forma de prevenir dicho acto consistía en que las niñas durmieran con las manos atadas, o cubiertas con guantes ásperos, fajadas con cinturones de castidad o embutidas en monos forrados con el fin de evitar “toqueteos indecorosos”

Michel Foucault postulaba que el sexo del colegial llegó a ser un problema público durante el siglo XVIII, así nace el concepto en las ciencias médicas de locura masturbatoria, definida académicamente por el psiquiatra alemán    Kafft-Ebbing, quién difundió la idea de que en ciertos cuadros psicóticos estaba la práctica masturbatoria.

A finales del siglo XIX comienza a producirse un cambio de mentalidad. Las aportaciones de de Freud y de Wilhelm Reich en  Viena (1911-1912)  en el Simposio sobre el onanismo contribuyeron a ello, así como algunos autores de la época que empiezan a desdramatizar, cuando no a elogiar esta práctica.

Las investigaciones llevadas a cabo por Kinsey pusieron de manifiesto que aquellas mujeres que habían practicado la masturbación tenían muchas más posibilidades de alcanzar el orgasmo durante el primer año de relaciones sexuales que aquellas que desconocían la masturbación.

Asimismo Masters y Jonson indicaron que la autoestimulación de los órganos genitales puede suavizar los dolores lumbares que a veces acompañan a la menstruación y provocar un aumento del flujo menstrual.

La antropóloga Margaret Mead descubrió que en las culturas en que la masturbación está permitida y es parte de la sexualidad femenina, las mujeres tienen más facilidad para alcanzar el orgasmo. Por ejemplo descubrió  en Samoa que la masturbación era una práctica universal entre las chicas (90%), comenzaban  a los seis o siete años de edad. Estas chicas dialogan  sobre el tema con total libertad.

Las chicas somoanas  no descubrían el autoerotismo espontáneamente y en solitario sino que recibían información de exterior, quizás por eso su actitud hacia la masturbación fuese tan franca porque al aprenderla escuchando a los demás todas ellas eran conscientes de practicar algo que hacia todo el mundo en su pueblo, chicos y chicas porque la masturbación se encontraba perfectamente normalizada en su sociedad.
Que una mujer se masturbe y viva su sexualidad con naturalidad hace que se sienta satisfecha, con seguridad y confianza en sí mima.

Durante décadas la masturbación ha sido considerada contraria a la moral y causante de muchos males, pero los estudios científicos y una mayor educación sexual han contribuido a desterrar este mito y a adoptar una nueva perspectiva de esta actividad, que resulta beneficiosa para el aprendizaje sexual y para satisfacer los deseos sexuales.

Recientes estudios han demostrado que entre el 90 y el 95% de los chicos y el 63% de las chicas adolescentes se masturba con regularidad y con menos sentimiento de culpabilidad que en otras épocas.

La masturbación no entraña ningún riesgo para la salud física o mental de la persona que la practica.

La masturbación puede formar parte en una vida sexual sana: a parte del placer sexual, el hecho de masturbarse permite que uno mismo conozca mejor su propio cuerpo. Para la mujer, la masturbación permite conocer las zona más sensibles de su cuerpo y aprender a excitarse.

De este mayor conocimiento se benefician también las relaciones de pareja.               

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RESPUESTA SEXUAL FEMENINA

Todo nuestro cuerpo esta lleno de zonas erógenas que nos proporcionan placer. Cuando deseamos tocarlas y acariciarlas o que nos las toquen o acaricien conseguimos excitarnos y nuestro cuerpo reacciona  adaptándose a esa situación. Se produce entonces la respuesta sexual que se da en mayor o menor medida en todas las relaciones sexuales.

Master y Jonson fueron los primeros en estudiar los ciclos de las repuestas sexuales desencadenadas  sobre la masturbación y el coito y hablan de cuatro fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución .Algunos autores han añadido una cuarta que trata de la sensación o satisfacción personal al final de la relación.

La fase de deseo comienza cuando experimentamos una serie de sensaciones físicas o psíquicas que nos mueven a buscar experiencias sexuales o nos hacen receptivos a ellas.

La fase de excitación es el comienzo de la reacción  al estímulo sexual, donde las diferentes estructuras orgánicas inician modificaciones específicas.

   En la fase de meseta tales modificaciones se mantienen o incrementan hasta alcanzar la fase de orgasmo con las contracciones musculares perivaginales que son vivenciadas como sumamente placenteras.
 Tras esta se produce la fase de resolución en la que el organismo recupera la situación basal, tal y como se encontraba antes de enfrentarse al estímulo erótico que inició la relación.

Todo el ciclo de respuesta sexual ocasiona algunos cambios inespecíficos en el organismo; puede observarse un incremento de la frecuencia respiratoria, un aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
Además de estas reacciones, existen otras más específicas en los diferentes órganos implicados en toda actividad sexual, que es bueno que conozcamos:

LOS PECHOS

La primera respuesta del pecho a la excitación sexual es la erección del pezón. En erección, la longitud del pezón puede llegar a aumentar entre medio y un centímetro más de lo habitual.
 A medida que aumenta la tensión sexual el pecho también aumenta de tamaño y las venas de su superficie se distienden y se hacen más visibles de lo normal. El pecho se vuelve más sensible.
Durante la fase de meseta la aureola mamaria se tumefacta y próximo al orgasmo el pecho aumenta el volumen y su piel se ruboriza.
Durante la fase de resolución lo primero en desaparecer es el enrojecimiento de la piel y también la tumefacción de la aureola.

LOS LABIOS MAYORES Y MENORES

Los labios mayores reaccionan a los estímulos sexuales de forma distinta  en función de que las mujeres hayan tenido hijos o no.
Durante la excitación, los labios mayores se adelgazan en la mujer sin hijos, aplastándose contra el cuerpo, se elevan moderadamente hacia arriba y hacia fuera. Esto sucede desde que se inicia la excitación hasta poco antes del orgasmo.
En las mujeres con hijos en lugar de producirse el aplanamiento de los labios mayores, e engrosan (hasta dos y tres veces su diámetro) y se separan ligeramente pero sin elevarse.
Después del orgasmo los labios mayores retornan rápidamente a su situación original; no sucede lo mismo si se interrumpe el proceso de excitación y no se produce  alivio de la tensión sexual acumulada mediante el clímax. Entonces la recuperación se realiza muy despacio y pueden quedar separados y turgentes durante horas.

Los labios menores se expanden durante la excitación sexual hasta que poco antes del orgasmo se alargan prolongando así el canal vaginal hacia el exterior, y poco antes de la liberación orgásmica aumentan dos o tres veces su diámetro.
Durante la fase de meseta los labios menores cambian su color original y pasan desde el rosado hasta el rojo brillante.

EL CLÍTORIS

 La respuesta del clítoris al estímulo sexual no es tan rápida como suele creerse, siempre va por detrás de la vaginal y la prontitud de su reacción depende de que el estímulo sea más o menos  indirecto.

La  primera reacción del clítoris al estímulo sexual es una tumefacción generalizada que permite apreciar mejor a simple vista su glande y su prepucio.    Esta reacción es capaz de duplicar el diámetro original del glande. La erección completa del clítoris se manifiesta durante toda la fase de meseta.
Tras el orgasmo el clítoris vuelve a su situación de reposo rápidamente.

VAGINA

La primera reacción de una mujer ante un estímulo sexual es la humidificación de su vagina.
Este fenómeno parece tener un origen vascular, como la erección del clítoris; y el exudado no parece proceder de ninguna glándula en especial sino más bien de toda la pared vaginal.
A medida que la tensión sexual aumenta se incrementa la producción de fluido hasta que cubre toda la vagina  la parte externa de los genitales.

En esta fase la vagina sufre un proceso de alargamiento  expansión en sus dos tercios externos que s el responsable de la sensación subjetiva de apertura del vestíbulo vulvar que siente la mujer en ese momento.

Su coloración original rosa púrpura pasa a rosa oscuro y las rugosidades que la cubren en situación de reposo desaparecen alisándose.
En la fase de meseta el tercio externo de la vagina se congestiona y engruesa, configurando lo que se llama plataforma orgásmica.

Durante el orgasmo el tercio externo de la vagina (plataforma orgásmica) se contrae fuerte y regularmente: unas siete veces como promedio a intervalos de ocho centésimas de segundo. La duración de esta reacción varía de unas mujeres a otras (se puede hablar de que dura aproximadamente 20 segundos.

En la fase de resolución, el tercio externo de la vagina se dilata rápidamente para volver a su estado de reposo, y los dos tercios interiores se colapsan hasta alcanzar su situación de plegada habitual.

EL UTERO

Los órganos sexuales internos de la mujer también experimentan modificaciones a lo largo del ciclo de respuesta sexual.
Durante el periodo de excitación y meseta el útero se eleva y sitúa en el inicio de su cuello al mismo nivel de la pared anterior de la vagina.

Unos tres segundos después de iniciada la experiencia orgásmica, el útero sufre una contracción similar a la que acontece en el periodo inicial del parto sólo que menos intensa.(Una contracción que comienza en el fondo y finaliza en el cuello).

El útero se seguirá contrayendo de forma irregular y con una intensidad decreciente hasta que finalice el orgasmo.
Se ha observado que esta contracción uterina es bastante más intensa en los orgasmos obtenidos mediante la masturbación que durante el coito.

MITOS  SOBRE  LA  MASTURBACIÓN

Mucho se ha comentado sobre la masturbación, pero la mayoría de los mensajes que hemos recibido están influidos por falsas creencias que se han fraguado en la antigüedad y que han ido llegando a nosotros en forma de mitos.  Aún hoy en día, alguno de estos mitos siguen ejerciendo cierta influencia en algunas personas, una buena información nos ayudará a desterrar  falsos mensajes como:

. La masturbación es un sustituto de lo “auténtico” que es el coito.
La masturbación es una actividad sexual más. No sustituye  nada. Tiene valor por sí misma, y es la única actividad sexual que garantiza el orgasmo a la mujer.

. Sólo los hombres se masturban.
Las mujeres tienen deseos sexuales espontáneos muy frecuentes y se sienten frustradas si no los resuelven. La masturbación es universal. Estudios en diferentes países demuestran que muchas mujeres lo han practicado en alguna época de su vida.

. La lenta respuesta sexual femenina les impide cogerle gusto a la masturbación.
Las mujeres responden tan intensa y rápidamente a los estímulos sexuales como los hombres (10 segundos). Masturbándose llegan al orgasmo entre 2 y 4  minutos, como ellos. Menos tiempo en caso de  intensa excitación.

. Los orgasmos de la masturbación son inferiores a los del coito.
Los orgasmos de la masturbación son más intensos y los del coito más cálidos, por lo que tienen de contacto con la pareja. Ambos son satisfactorios.                                                          

. La masturbación aleja al sujeto del deseo de practicar el coito.
Las mujeres que más copulan son también las que más se masturban. Lo hacen incluso aunque sus coitos sean satisfactorios.

. A las mujeres les resulta difícil descubrir la masturbación porque tienen el clítoris escondido y no tienen nada que tocar.
El descubrimiento espontáneo y precoz de la masturbación es lo más frecuente entre las jóvenes quienes se tocan el clítoris desde tempranísima edad sin tener problemas para localizarlo.

. La masturbación es practicada sólo por personas jóvenes e inmaduras.
Si bien es cierto que la masturbación alcanza su máxima expresión en la adolescencia, esta se sigue practicando durante la adultez.

. Sólo las personas sin pareja sexual se masturban. Si una mujer casada se masturba es porque ya esta cansada de su pareja tras años de relación.
Muchas parejas de esposos se masturban. La masturbación es sólo otra forma de expresión sexual y el practicarlo no significa que se este insatisfecho con el rendimiento sexual de la pareja.
Además esto ayuda a que la pareja aprenda a reconocer los estímulos necesarios para lograr el orgasmo, de esta manera se mejora la relación sexual. ¿Si uno mismo no sabe lo que le gusta, como puede esperar que lo sepa su pareja?
                                                 
. Acostumbrarse a los orgasmos de la masturbación obstaculiza el disfrute normal del coito.
La masturbación ni entorpece el disfrute del coito ni garantiza su goce. Quién tiene problemas con su sexualidad siente inhibiciones en los dos tipos de prácticas. Ambas dificultades tienen un origen común.

. Hablar de masturbación femenina no conduce a nada.
No hablar de ella nos mantiene en un callejón sin salida. Hacerlo, permitirá normalizarla socialmente y comunicarse con naturalidad con la pareja y esto favorecerá las relaciones sexuales orgásmicas en la mujer.

. Las mujeres que no desean practicar el coito inhiben su sexualidad hasta hacerla desaparecer.
Las mujeres con deseo sexual inhibido que han dejado de copular con sus cónyuges se masturban con la misma frecuencia que las que mantienen relaciones sexuales. Su libido no está inhibida solo su deseo de coito.

. Sólo se masturba la gente solitaria, aislada o inmadura.
Las personas que no se masturban tienen más rasgos de inmadurez en su personalidad que las que lo hacen. La masturbación no produce aislamiento.

. Es perniciosa física, emocional y mentalmente.
Carece por completo de consecuencias físicas o psíquicas.
           
. Es una forma de sexualidad infantil que se abandona en la madurez.
Las jóvenes, adultas y ancianas sanas se masturban. Durante el embarazo, la frecuencia de la masturbación se multiplica por nueve en el último trimestre.

. El sexo es algo para dar a los demás por eso la masturbación es una actividad egoísta.
Concepto ligado a la relación sexo-procreación Las mujeres que se masturban no por eso dejan de tener contactos sexuales con su pareja.

. La masturbación femenina es poco frecuente. No se oye hablar de ella.
La mujer no habla nada de su autoerotismo porque lo descubre a solas sin saber que es una actividad practicada por las otras. Avergonzada porque solo oye hablar de la masturbación masculina y creyéndose anormal por masturbarse, calla.

ASPECTOS  POSITIVOS  DE  LA  MASTURBACIÓN

La masturbación femenina es una vía sana y saludable de satisfacer los instintos sexuales y de aprender sobre el propio cuerpo y su respuesta sexual.
Masturbarse significa jugar y gozar con tu propio cuerpo, hacer que despierte tu voluptuosidad y dar forma a tus fantasías.
No se han dejado de hacer estudios sobre este tema y cada vez son más médicos, sexólogos, terapeutas, psicólogos…, los que nos hablan de sus beneficios.

Entre ellos podríamos enumerar los siguientes:

•    Nos permite aprender del propio erotismo, qué nos agrada y qué necesitamos como individuos. Somos únicos y podemos ser expertos en lo que respecta a nosotros mismos
.
•    Es un acto de redescubrimiento.

•    Aprendemos a valorar nuestros genitales y a disfrutar de nuestra propia excitación u orgasmos.

•    Es un valioso medio para sentirse sexualmente independiente y una excelente preparación para posteriores relaciones sexuales. Si ambos integrantes de la pareja asumen responsabilidad individual en cuanto a satisfacer sus propias necesidades sexuales ocasionalmente y disfrutan de la masturbación como una opción más, ambos tendrán un repertorio sexual más amplio y aliviarán al otro de la carga de tener que estar siempre en el mismo nivel de deseo o de satisfacer sus necesidades sexuales.

•    Si uno sabe, puede enseñárselo al compañero, así se evitarían adivinanzas, frustración e incomunicación.

•    La masturbación es un abandono al propio placer, es amarse, ser
     autocomplaciente, soltarse física, mental y emocionalmente. Ayuda a            
     relajarse y a aliviar tensiones sexuales, fisiológicas y psicológicas.

•    Es legal, es segura y siempre puede recurrirse a ella.

•    Mantiene nuestro sistema sexual en buen funcionamiento. A las mujeres les permite mantener lubricada la vagina y mantener un ambiente vaginal saludable a veces alivia la tensión menstrual y la congestión pelviana.

•    Nos ayuda a disfrutar de la propia sexualidad, lograr cierto grado de independencia y confianza sexual. Gracias a ello, estaremos en mejor posición para hacer una elección consciente en nuestra próxima relación sexual, en lugar de apresurarnos a establecer una pareja poco satisfactoria por desesperación o frustración sexual.

•    El grado de placer físico derivado de la masturbación, desde la excitación al orgasmo, puede ser tan intenso como el que se experimenta en las demás actividades sexuales, y aún más.


•    En el caso de mujeres que no han experimentado el orgasmo, la masturbación puede procurar la intensidad de la estimulación sexual libre de la presión de tener que actuar ante un compañero.

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PAUTAS Y CONSEJOS EN LA PRÁCTICA DE LA MASTURBACIÓN

La masturbación como estamos viendo no sólo supone satisfacer deseos o aliviar tensiones, ayuda a conocer el propio cuerpo y favorece, por tanto, la autoestima.

A la hora de realizar o iniciar cualquiera de las técnicas o métodos de masturbación, como ocurre en todos los aspectos de la sexualidad, existen una serie de pautas o reglas que te pueden ayudar a conseguir un mayor grado de satisfacción:

•    No a las prisas.

            Hay que tomarse un tiempo para disfrutar. No se debe tener prisa en
            conseguir el clímax, hay que disfrutar con las caricias, disfrutar con el
            tacto de tu propio cuerpo, controlar la excitación e ir aumentando la
            intensidad de esas sensaciones, las, sentirlas experimentarlas….

•    Crear tu ambiente ideal.

      Hay que preparar un ambiente que estimule todos tus sentidos y te
      sumerja en  una  atmósfera propicia para el placer.
Crear el  ambiente que te apetezca en cada momento, para ello debes utilizar tu creatividad, tus fantasías, tu imaginación. A  veces todo ello dependerá de tu estado de ánimo, días más románticos y tranquilos y días más atrevidos o picantes…
Para obtener un mayor grado de placer debes sentirte a gusto, relajada; puedes poner música suave, utilizar algún tipo de olor o perfume sensual, la cálida luz de las velas, alguna bebida sugerente… lo que más te apetezca en ese momento.                                            

•    Disfruta de todo tu cuerpo.

     No te concentres sólo el la zona genital,   
implica  todo tu cuerpo, explóralo, acarícialo, recorre todo tu cuerpo sin olvidarte de parte alguna.
Descubre tus partes erógenas y detente en ellas, cada mujer tiene sus preferencias  y se estimulan a su gusto cuando conocen mejor su cuerpo.


•    Aumenta la excitación y el placer.

Puedes realizar la masturbación en la cama, en el sofá… pero también
           puedes buscar opciones diferentes que contribuyan a aumentar la
           excitación (delante de un espejo, en una postura  provocativa…)
          También las fantasías sexuales juegan un papel muy importante en este
           aspecto.

METODOS  DE MASTURBACIÓN

Entre un 70 y un 82% de las mujeres  se masturba hasta el orgasmo alguna vez en su vida. Muchas empiezan pasados los 20 años, o cuando ya han realizado el coito. Es posible que algunas mujeres no se masturben nunca.

La frecuencia suele variar dependiendo de las circunstancias, pero las investigaciones demuestran que las mujeres  que mantienen una relación sexual activa, se masturban tanto como las que no la mantienen.

La masturbación es un excelente modo de descubrir tus respuestas sexuales, además de satisfacer tus deseos. La masturbación es una experiencia muy personal y privada. Muchas mujeres descubren masturbándose formas mejores de excitarse y de este mayor auto conocimiento, se benefician también las relaciones de pareja, incluso puede contribuir a que algunas experimenten orgasmos múltiples.

Es importante comprender que no hay una manera correcta o apropiada para masturbarse. Algunas mujeres  sienten que deberían masturbarse hasta el orgasmo usando un método más correcto o diferente porque han escuchado que otras mujeres lo hacen de esa manera. Es importante tener presente que la anatomía de cada mujer es diferente y que su maquillaje psicológico es muy distinto. Esto trae como consecuencia que cada mujer se masturbe de forma diferente aún usando la misma técnica básica.

Las mujeres y las chicas se masturban de una interminable lista de maneras. Pueden masajear su clítoris con la mano y sus dedos o frotar su vulva contra almohadas, peluches, muebles…

Algunas usan  rocío de agua, vibradores u otros utensilios para estimular su vulva o vagina. La vagina parece jugar un papel limitado en las prácticas de masturbación de las mujeres, pero la inserción vaginal no es rara o inusual en absoluto.

Otras mujeres emplean la estimulación de los pezones y/o ano en adicción a la estimulación clitoriana y vaginal.
Las fantasías a menudo juegan un importante papel en las actividades de masturbación de las mujeres. El cerebro es el órgano sexual más grande e importante, y en consecuencia la estimulación física sola frecuentemente no es suficiente para disparar el orgasmo.


Shere Hite en su libro “ The Hite Report”,  basándose en las informaciones recogidas de las experiencias  de masturbación de numerosas mujeres,  clasifica los  métodos de estimulación atendiendo a las posturas, objetos y zonas estimuladas.

 Ella habla de seis tipos básicos de masturbación:

1.- Estimulación de la zona clitórico/vulvar con la mano, descansando el cuerpo boca arriba.

2.- Estimulación de la zona clitórico/vulvar con la mano, hallándose el cuerpo tendido boca abajo.

3.- Masturbación presionando y comprimiendo la zona clitórico/vulvar contra un objeto blando.

4.- Masturbación apretando los muslos rítmicamente.

5.- Masaje con agua en la zona clitórico/vulvar.

6.- Penetración vaginal.

   El primer tipo, es el utilizado por la gran mayoría de mujeres, básicamente, consiste en tenderse boca arriba y estimular la zona clitórica con la mano (o con un vibrador).  

El segundo tipo, se refiere a una clase de masturbación en la que es importante estimular no sólo el clítoris, sino también las otras partes de la vulva (genitales externos). La estimulación en este tipo, parece consistir en un más generalizado frote y masaje de toda la zona vulvar.

El tercer tipo, consiste en la masturbación realizada presionando con fuerza sobre una almohada o cualquier objeto blando.

El cuarto tipo, es una forma de masturbación en la cual se cruzan las piernas muy fuertemente, y se aprietan rítmicamente. La persona puede estar sentada, tendida o descansando sobre un costado.

El quinto tipo, (masaje por agua) comprende la masturbación mediante el agua corriente sobre los genitales para lograr el orgasmo.

El sexto tipo, se realiza la masturbación mediante la inserción vaginal.


Vamos a describir alguno de esos métodos tal y como los cuentan las mujeres con el fin de ayudar a otras  que busquen explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. Sin olvidar que sea cual sea el método, para masturbarse satisfactoriamente, es importante desearlo, fantasear y excitarse. Recordar los consejos descritos anteriormente (no tener prisa, crear un ambiente ideal…)

Los métodos que se describen a continuación son sólo unas guías, unos ejemplos, afortunadamente hay infinitas variantes y posibilidades que se pueden ir descubriendo.

Estimulación clitoridiana indirecta

“Uso mis dedos frotando alrededor de la base de mi clítoris, y cuando estoy cerca del orgasmo, muevo mis dedos de manera circular encima de mi clítoris. Mis piernas siempre están separadas, y alterno las manos. Mientras tanto la otra mano acaricia mis senos.”

“Uso un simple vibrador a pilas. Usualmente la aplico al lado derecho de mi clítoris, usando un ligero movimiento circular. Comienzo con mis piernas abiertas, pero usualmente se cierran involuntariamente. Pienso que lo que pasa en mi mente (lo que fantaseo) es realmente más importante que los aspectos mecánicos”

Estimulación clitoridiana directa

“Uso mi dedo medio, humedecido, para estimular y frotar encima y alrededor de mi clítoris. Mi otra mano tira los labios hacia atrás, manteniendo una débil tensión sobre el área del clítoris. Alterno este frotamiento rápido del clítoris frotando más lentamente la entrada de la vagina .Mis piernas están muy abiertas, mis rodillas levantadas.”

“Me masturbo con un cepillo de dientes eléctrico. Pongo una toalla húmeda sobre el cepillo, lubrico mi clítoris con loción. Me acuesto de espaldas con mis piernas abiertas. Con mi mano izquierda, abro los labios para exponer el clítoris sostengo el vibrador con mi mano derecha y presiono suavemente sobre mi clítoris. A veces lo muevo hacia arriba y hacia abajo, a veces lo dejo en un punto, dependiendo de lo que siente bien. Pero realmente nunca me excito hasta que comienzo a fantasear. No muevo mis caderas. Toda la acción es con la mano/vibrador y mi clítoris”

Estimulación del clítoris y penetración vaginal ocasional

“usualmente me masturbo estimulando suavemente la región del clítoris, no directamente sino sobre la piel arriba y a su alrededor; después ubico los dedos alrededor del clítoris y los muevo hacia atrás y hacia delante rítmicamente y con un poco de presión. A veces hinco mi dedo en mi vagina.

Estimulación del clítoris y penetración vaginal siempre

“Pongo un dedo sobre mi clítoris y con el otro muevo el vibrador dentro y fuera de mi vagina. Al comienzo tengo abiertas mis piernas hasta que llego al orgasmo, y entonces las pongo juntas. Primero froto mi clítoris y luego inserto el vibrador. Cuando acabo cierro mis piernas con el vibrador dentro de mí tanto
como pueda entrar.

Estimulación clitoridiana y penetración anal

“Después de tener ciertos pensamientos sexy, los latidos de mi corazón se vuelven más rápidos y fuertes. Mi clítoris cosquillea y en pocos segundos mi vagina se pone resbalosa. Froto mi clítoris con mí de do índice izquierdo. Penetro mi vagina y/o recto con el dedo índice o medio de mi mano derecha y los muevo adentro y afuera a la velocidad que desee. Mis genitales alcanzan dos o tres niveles de intensidad. Froto mi clítoris con un movimiento de atrás y adelante. A veces uso artefactos caseros que tengan la forma del pene, para la penetración.”

Estimulación clitoridiana acostada sobre el vientre

“Uso mi dedo índice. Me tiendo sobre mi vientre y abrazo una almohada con mi otra mano. Uso un movimiento circular y arriba-abajo sobre mi clítoris y usualmente mantengo mis piernas un poco separadas, pero al llegar cerca del orgasmo, las pongo muy juntas. A veces me muevo mucho y otras veces sólo un poco”.

Estimulación clitoridiana/vulvar acostada sobre el vientre

“Me acuesto sobre mi vientre con una almohada entre mis piernas comenzando en la cintura y algo abultada en el medio. Mis manos están debajo de la almohada justo debajo de la región clitoridiana, y monto la almohada rítmicamente. Entonces pongo el vibrador justo sobre mi clítoris, y mientras permanece apagado, froto contra él algunos momentos, hasta que estoy tan glotona que tengo que encenderlo, al tiempo que mi mano izquierda lo detiene o juega con mi clítoris o mi área vaginal.. De todos modos su mera presencia es erótica. Mis piernas están muy juntas, y fantaseo.”

Estimulación empujando una almohada u otro objeto suave

“Me masturbo como no he escuchado a nadie jamás. Hago un bulto con la ropa de cama del tamaño aproximado de un puño y entonces me acuesto sobre mi vientre encima de él para que ejerza presión sobre mi clítoris. Entonces muevo mis caderas en un movimiento circular hasta que llego al clímax. Funciona con las piernas abiertas o cerradas.”.

Cruzando las piernas y apretando los muslos y los músculos pélvicos

“Me masturbo frotando mis muslos entre sí, normalmente acostada, pero puedo hacerlo sentada. Los froto rítmicamente, poniendo una sutil presión sobre el clítoris. La tensión se acumula gradualmente hasta el orgasmo”.

Hemos plasmado gran diversidad de técnicas que usan las mujeres en la práctica de la masturbación.

Mientras que muchas mujeres pueden masturbarse hasta el orgasmo empleando varias técnicas diferentes, otras encuentran que pueden alcanzar el orgasmo sólo cuando usan la misma técnica cada vez. No hay nada de malo en eso. Por el condicionamiento y las diferencias en los cuerpos de las mujeres, aprender ciertas técnicas puede ser difícil, atrévase a experimentar pero no sienta que tiene que alcanzar el orgasmo obligatoriamente de otras maneras.

La masturbación debe de ser divertida y placentera, sin importar el cómo se hace.


LA  MASTURBACIÓN  EN PAREJA

Tener una pareja no significa que la masturbación ya no sea satisfactoria o que no haya veces en las que quiera disfrutar del placer en solitario.
Existe la creencia de que cuando se tiene una pareja la frecuencia de masturbación en las mujeres disminuye, pero no es así, algunas mujeres encuentran que realmente se masturban más  cuando tienen pareja porque tener una pareja las hace sentirse más sexuales y aumenta su deseo por el placer sexual y el orgasmo.
 
La masturbación no es una actividad en la que una persona se implique  cuando esta sola, es también un medio de “compartir el placer” con su pareja.
   
Muchos disfrutan viendo a su pareja dándose a él o a ella placer, y obtienen intenso placer de compartir con ellos esta actividad.
   
Como resultado de ver a su pareja masturbarse  se desarrolla una mayor comprensión de qué formas y técnicas de estimulación encuentran más placenteras. Saber que su pareja puede experimentar el orgasmo sin su participación directa ayuda a reducir algo de la presión que se puede sentir y permite que el sexo sea más placentero para ambos.
La masturbación, las caricias que nos ayudan a descubrir nuestro cuerpo, debe considerarse siempre una parte normal del sexo en pareja; compartir esa experiencia individual  con otra persona puede hacernos rozar la plenitud.

En el caso de las mujeres, también es importante el saber cómo masturbarse porque a menudo en las relaciones con la pareja existen posiciones sexuales que no resultan placenteras para ella, de este modo ella misma puede proveerse de la estimulación que requiera en cada ocasión con el fin de tener unas relaciones más satisfactorias.
De esta manera la mujer asumirá la responsabilidad  en su propio placer sexual.

BIBLIOGRAFÍA

TEXTOS  Y LIBROS
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•    Félix López. La vida sexual de adolescentes y jóvenes. Siglo XXI 1995.
•    Félix López La vida sexual del adolescente. EVD 1999.
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PÁGINAS  WEB
•    www. islaternura.com
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•    www.sexología.net/sexología/masturbación/2.htm
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•    www.infomaciónsexual.com
•    Gineweb
•    Sexo-sexualidad
•    www.abcmedicus.com
•    www. sexoafectivo.com

 
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